{"id":29,"date":"2019-01-16T12:43:29","date_gmt":"2019-01-16T11:43:29","guid":{"rendered":"http:\/\/diegofari\u00f1as.com\/?page_id=29"},"modified":"2019-01-21T09:56:53","modified_gmt":"2019-01-21T08:56:53","slug":"conoceme","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/diegofari\u00f1as.com\/?page_id=29","title":{"rendered":"Con\u00f3ceme"},"content":{"rendered":"<!-- wp:image {\"id\":80} -->\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1020\" height=\"680\" src=\"http:\/\/diegofari\u00f1as.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/IMG_3785-1020x680.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-80\" srcset=\"http:\/\/diegofari\u00f1as.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/IMG_3785-1020x680.jpg 1020w, http:\/\/diegofari\u00f1as.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/IMG_3785-632x421.jpg 632w, http:\/\/diegofari\u00f1as.com\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/IMG_3785-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:heading -->\n<h2> <br><strong>EL OFICIO DEL JUGLAR<\/strong> <br><\/h2>\n<!-- \/wp:heading -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Hay algo que siempre me ha resultado aleccionador en la forma de ser y en el modo de escribir de Diego Fari\u00f1as. Me refiero a ese pacto que invariablemente ha mantenido con la verdad, sin m\u00e1scaras ni ret\u00f3ricas confusas. Dec\u00eda Camilo Jos\u00e9 Cela que \u201ces gozoso, aunque raro, que un hombre escriba con la lengua llana con la que habla\u201d. Un juicio aventurado que se adapta certeramente a los usos literarios de Diego y que tengo claro son la consecuencia l\u00f3gica de c\u00f3mo ejerce tambi\u00e9n el oficio de persona llana y franca.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es una evidencia muy notoria que la memoria que conservamos de los amigos suela vincularse a los primeros encuentros. Viene al caso porque no olvido uno muy significativo con Diego: el de la tarde lluviosa y desapacible de hace ya algunos a\u00f1os en la que empez\u00f3 a manifestar a la vista de todos esa pulsi\u00f3n irrefrenable por la poes\u00eda, esa fiebre incurable que ya nunca lo ha abandonado. Recuerdo c\u00f3mo despu\u00e9s de un saludable exceso et\u00edlico y en la feliz camarader\u00eda de un mosto, empez\u00f3 a improvisar sobre el mantel de papel de la mesa, unos versos rimados, llenos de humor y misteriosa perfecci\u00f3n. Probablemente \u00e9sa fue la primera vez que este profesor de secundaria gaditano, compa\u00f1ero y amigo de mi instituto empez\u00f3 a ser de forma consciente poeta. Esos versos surgidos espont\u00e1neamente en el jolgorio ruidoso de un bar son de alg\u00fan modo la g\u00e9nesis de este primer libro.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dec\u00eda al principio que la poes\u00eda de Diego Fari\u00f1as corresponde con su modo de ser, con su inclinaci\u00f3n hacia la bonhom\u00eda y su compromiso con la verdad. Si bien es cierto que la poes\u00eda es un g\u00e9nero literario, y por tanto, un g\u00e9nero de ficci\u00f3n, sin embargo el poeta concibe su poes\u00eda como un espejo sincero de la vida. Aceptado que todo arte es una convenci\u00f3n, Diego apuesta por la naturalidad y la sencillez, por el tono bajo, lejos de cualquier tentaci\u00f3n de grandilocuencia o altisonancia. Baudelaire le exig\u00eda al artista moderno palabras de hoy para expresar temas y an\u00e9cdotas de hoy y \u00e9sta es la m\u00e1xima que gu\u00eda los usos estil\u00edsticos del poeta.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El autor de este libro podr\u00eda suscribir sin problemas como Auden que el rasgo caracterizador de la poes\u00eda contempor\u00e1nea debe ser la confidencia, el tono de voz \u00edntimo y el lenguaje no ampuloso, el discurso de una persona que le habla a otra. El poeta que eleve su voz sonar\u00e1 a falso y \u00e9sa es la trampa de la que procura zafarse Diego. Sus poemas est\u00e1n concebidos para recrear una experiencia viva con la que se identifique sin dificultad el lector. No es extra\u00f1o que sus versos conecten mejor con las po\u00e9ticas de Antonio Machado, Miguel Hern\u00e1ndez, Mario Benedetti o incluso Silvio Rodr\u00edguez, sus poetas predilectos, que con las rupturas experimentales de las vanguardias.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Diego Fari\u00f1as es un poeta, pero tambi\u00e9n una persona normal. Quiero decir que no ejerce de profeta ni de iluminado o de artista extravagante. Consciente de que sin tradici\u00f3n no hay posibilidad de modernidad, Diego parece concebir modestamente su arte como el mester de un juglar, con la \u00fanica y dif\u00edcil pretensi\u00f3n de emocionar al p\u00fablico, de convertirse en un espacio com\u00fan entre el autor y el lector. Por eso no sorprende que otros de los nutrientes m\u00e1s importantes de su poes\u00eda sean la tradici\u00f3n oral y el rico yacimiento po\u00e9tico y musical del carnaval de C\u00e1diz del que se apropia de sus ritmos y sus voces como herramientas de expresi\u00f3n de sus propias experiencias vitales. De este modo, sus textos podr\u00edan ser sin dificultad musicados y cantados confirmando la m\u00e1xima de Verlaine de que toda poes\u00eda es m\u00fasica. Tampoco es desde\u00f1able la influencia ben\u00e9fica de su propio padre que sol\u00eda reescribir con ingenio y para asombro de la familia las letras de tangos carnavalescos gaditanos conservando su m\u00fasica.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La poes\u00eda de Diego busca como paisaje propio los temas de siempre, los temas de la vida (hay muchos poemas llenos de afecto dedicados a su esposa, a sus hijos, a sus compa\u00f1eros y amigos de trabajo o a sus alumnos), el paso inevitable del tiempo, el sol y las tinieblas de la memoria o la poes\u00eda misma. Unos asuntos que otras veces se decantan por la denuncia social o no son ajenos al propio pensamiento moral del poeta y que conectan f\u00e1cilmente con la estructura ling\u00fc\u00edstica de sus poemas. &nbsp;En definitiva, unos versos que no dejar\u00e1n a nadie indiferente.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te felicito y abrazo por este primer libro tan prometedor. Ojal\u00e1 pueda ser el primero de otros muchos y que las musas te sigan acogiendo en el futuro con la misma generosidad.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vicente Vegazo<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"entry-summary\">EL OFICIO DEL JUGLAR Hay algo que siempre me ha resultado aleccionador&hellip;<\/p>\n<div class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/diegofari\u00f1as.com\/?page_id=29\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &ldquo;Con\u00f3ceme&rdquo;<\/span>&hellip;<\/a><\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"page-template\/_menu.php","meta":{"footnotes":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diegofari\u00f1as.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/29"}],"collection":[{"href":"https:\/\/diegofari\u00f1as.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/diegofari\u00f1as.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diegofari\u00f1as.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diegofari\u00f1as.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/diegofari\u00f1as.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/29\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":101,"href":"https:\/\/diegofari\u00f1as.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/29\/revisions\/101"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diegofari\u00f1as.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}