Un folio en blanco pide permiso
para pedirme sinceridad
y me pregunta, desvergonzado,
si las mañanas me pellizcan de verdad.
Un folio en blanco como la nieve,
como el ingenuo que jamás sabrá mentir,
me acerca el lápiz de la memoria
escaneando tantas fotos de mi historia
y me interpela, ¿tú eres feliz?
Tengo una alegría moderada,
me despiertan las mañanas
con café, cariño y tiempo.
Tengo los bolsillos bien repletos,
de amistad y de proyectos,
de ruido y de silencio.
Una familia
que fue tejiendo los problemas con las risas
donde mil fotos me recuerdan cada día
que fui feliz y lo soy todavía.
Que cada esfuerzo
que me ha apretado entre el cielo y entre el suelo
lo he superado confiando en lo que sueño
y en la certeza del “mañana Dios dirá”.
Aprendí de lo pasado.
Me hicieron daño pero estoy anestesiado.
Con lo que tengo y lo que siento voy sobrado.
Cerré el cuaderno de la alegría.
La que soñé.
La que me han regalado.


No se puede ser más bonito como persona y como poeta gracias,por ser capaz de estampar en un folio en blanco tantas cosas que los demás pensamos y no sabemos decir,GRACIAS
Gracias amiga. Seguiremos manchando de palabras esos folios en blanco
Amigo Diego cada día me sorprendes más con esa capacidad que tienes para escribir y contar historias y momentos que nos hace recordar cosas de nuestras vidas. Es un placer poder leer por las mañanas tus escritos, es una inyección de alegría y de vida. Gracias
Amigo MAKEKE seguiremos en la lucha contando cosas. A mi manera como decía SINATRA.