Lluvia de otoño.
Suelo mojado.
Caen las hojas.
Gruñe el viento alborotado.
Chillan las ramas.
Chirría el tiempo recién estrenado.
Los recuerdos me gritan
Los retratos me hablan
y en las calles no hay niños,
las tablet engañan.
Y desde mi pasado
del rescoldo del alma
lloriquean lugares del yo que me llama.
Feliz por momentos,
tristeza a retales
de gente que llega, se queda o se sale.
Ternura edulcorada
por sonidos del pasado,
de gente que se marcha
y deja todo terminado.
Algunos se nos marchan
con mochilas medio llenas
sin tiempo para un beso
que el destino se lo niega.
Los cristales ya resbalan
tantas gotas de esa lluvia
que te invita a descansar.
Gota a gota se dibujan
surcos de melancolía
resbalando claridad.
Entre los grises y negros
que ahora nos pinta el presente
busco y rebusco colores
para enviar a mi gente.
¿Cuánto le debo al pasado?
Hoy la lluvia es confidente.
Dfariñasbaro


COMENTARIOS SOBRE Add yours →